RSS

CELIA BERROCAL

28 Nov

Anda metida en flores esta Celia Berrocal, pintora de los cielos y de las tierras, de las luces y los colores. Anda metida en flores, que, como un Paco García Grana cualquiera, sirven para llenarlos balcones, para jugar al contraste con la cal; para poner la pincelada diaria de naturaleza viva, olorosa. Ella, Celia, es toda una flor. Y de flor viene vestida. En su blusa blanca rojean las amapolas mecidas por suaves hierbas verdes o amarillas. En su falda oscura hay flores de mil colores. Y en el suelo de su estudio, sancta santorum de un quehacer artístico santo, yacen junto a las paredes, casi amontonados, una sinfonía, casi completa, de balcones, jardines, macetas,…

Vengo a ver, en ensayo general sin marcos, las telas que ha preparado Celia para acudir, yo no sé por qué vez, al Porticus ese de la gloria artística que se ha sacado de la manga Antonio Marín. Viene y trae sus balcones que ahora descansan. Como descansan las ventanas de la Alcazaba abarcando en luces y distancia el paisaje urbano de una Málaga distinta vista desde arriba con acentos árabes. No descansan las gentes rocieras que andan ahí en los cuadros levantando el tan cantado polvo del camino, compañía inseparable para los que van a ver a la Blanca Paloma. Tampoco descansan los que llevan el simpecado atravesando el puente del Ajolí con las vistosas carretas: ni descansan las gentes que, milagro de los pinceles, se reflejan en el agua clara del Quema de Celia Berrocal. Sí descansan las calles que están quieta, en 1a hora de la calma. Cuando no hay voces, ni niños, ni ruidos. Cuando s: ~ an haciendo viejas y algunas ya, ni quedan; que la piqueta cambió el paisaje a fuerza de progreso.

Sí descansan los rincones. Conocidos rincones que andan ahí en la geografía trashumante de cada uno. Rincones de nacer, de ~vivir, de reproducirse y de morir; que rincones son de vida de una ciudad que se transforma. Celia se hace historia, toma su paleta y pinta y pinta. Y dicta su lección de cómo han sido los rincones conocidos de todos, añorados por casi todo, y que ahora andan ahí, esperando, también el marco camino de la exposición.

Y dentro de la variedad temática. hay una afinidad clara. marcada por la luz. Una luz que es de Celia Berrocal. Una luz que es como un batido de flores en coctelera de arte. Una luz arrancada de la cal a 1a que Celia no deja que se ponga amarilla. Una luz de soles del mediodía que brillan e hieren. Una luz, la de esta mujer, que es su luz. Que viene de las amapolas de su blusa: que sigue por las flores de su falda _v sube a sus o¡ os que se llenan de cuadros, de miradas, de sueños, de todo eso que ven aquí en Porticus v que es una salida más a ia palestra del juicio crítico. De un juicio al que uno le dio el placer de antemano, cuando los cuadros andaban reposando aún en el suelo de su templo-estudio.

FRANCISCO FADON HUERTAS Director de “LA GACETA DE MALAGA”

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: